Desmintiendo a Goebbles: una mentira, por muchas veces que la repitas,
nunca se convierte en verdad. Puede suceder que seas capaz de engañar a
mucha gente, sobre todo si creer en la mentira es más fácil que creer en
la verdad, pero nunca conseguirás que las mentiras digan la verdad.
Israel ocupó por la fuerza tierras que eran de otros y, por tanto, sus
actos son de agresión, no de defensa. Se defiende que quien ve su tierra
ocupada, no quien la ocupa. Antes que ocupar la tierra
de otros, hay que ocupar el lenguaje. Esa es la primera batalla. El
inmeso territorio de las palabras. Afortundamente, las mismas palabras
que elaboran mentiras sirven para cuestionarlas. La literatura suelen
ser palabras que cuestionan otras palabras asumidas previamente como
verdaderas, relatos que cuestionan los relatos oficiales, los
imaginarios dominantes. No hay literatura inocente. Del conflicto
palestino tenemos relatos que lo reducen a un juego de espías, por
ejemplo. Y otros que nos hablan de una desesperanza tan profunda que se
convierte en bombas andantes a punto de estallar. Las dos hablan del
mismo hecho, pero sólo una se acerca al infierno verdadero.
definición de la Rae
Desacato. (De desacatar). 1.m. Falta del debido respeto a los superiores. 2.m. Irreverencia para con las cosas sagradas.
La literatura o es desacato o no es nada (creo)
La literatura o es desacato o no es nada (creo)
sábado, 2 de agosto de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
Crímenes de guerra
A algunos defensores incondicionales de las acciones armadas de Israel les digo lo siguiente:
Quien bombardea a la población civil es un asesino de guerra, Quien miente sobre sus motivaciones para hacerlo es además un miserable. Quien elude la pluralidad religiosa y política del pueblo palestino es un mentiroso risible. Quien sólo se fija en el daño de un lado, precisamente no en el que recibe el mayor daño, en proporciones insoportables, es un sectario penoso. Quien trata estos temas con eses tonillo de broma y esa suficiencia de paleto es simplemente un psicópta. Quien con todos esos antecedentes pretende dar lecciones de historia, democracia, libertad etc, es directamente un pobre oligofrénico que merece en todo caso nuestra compasión.
Quien bombardea a la población civil es un asesino de guerra, Quien miente sobre sus motivaciones para hacerlo es además un miserable. Quien elude la pluralidad religiosa y política del pueblo palestino es un mentiroso risible. Quien sólo se fija en el daño de un lado, precisamente no en el que recibe el mayor daño, en proporciones insoportables, es un sectario penoso. Quien trata estos temas con eses tonillo de broma y esa suficiencia de paleto es simplemente un psicópta. Quien con todos esos antecedentes pretende dar lecciones de historia, democracia, libertad etc, es directamente un pobre oligofrénico que merece en todo caso nuestra compasión.
viernes, 20 de junio de 2014
Tres imágenes
El reinado de Felipe VI se estrena con tres imágenes impactantes,
imágenes que haciendo bueno el tópico valen más que las palabras del
discurso de coronación.
La primera muestra las desangeladas calles de
Madrid al paso de la comitiva real. Nunca un Rey obtuvo mayor
indiferencia, salvo en el ánimo de la alcaldesa de Madrid, cuyo bando de
adhesión inquebrantable fue usado por los madrileños para envolver los
churros del desayuno.
La segunda imagen tiene que ver con los republicanos detenidos apenas mostraron la tricolor. Una imagen de hondo respeto por la pluralidad y la diversidad de opiniones, aunque éstas sean tan legitimas como la de reivindicar un referéndum para que los ciudadanos puedan elegir al jefe o la jefa del estado.
La tercera imagen tiene que ver con el atrezzo de la mesa de trabajo del Rey. Entre los objetos dispuestos sobre ella destacaba por incongruente una réplica de la copa mundial de fútbol. Personalmente yo eché menos un osito de peluche, el mádelman submarinista y algún ejemplar del Marca.
Indiferencia ciudadana, por decir algo, violencia contra los discrepantes y una sólida vocación infantil. Eso son los tres aspectos fundamentales del primer día de Felipe VI. Chupi ¿no?
La segunda imagen tiene que ver con los republicanos detenidos apenas mostraron la tricolor. Una imagen de hondo respeto por la pluralidad y la diversidad de opiniones, aunque éstas sean tan legitimas como la de reivindicar un referéndum para que los ciudadanos puedan elegir al jefe o la jefa del estado.
La tercera imagen tiene que ver con el atrezzo de la mesa de trabajo del Rey. Entre los objetos dispuestos sobre ella destacaba por incongruente una réplica de la copa mundial de fútbol. Personalmente yo eché menos un osito de peluche, el mádelman submarinista y algún ejemplar del Marca.
Indiferencia ciudadana, por decir algo, violencia contra los discrepantes y una sólida vocación infantil. Eso son los tres aspectos fundamentales del primer día de Felipe VI. Chupi ¿no?
domingo, 25 de mayo de 2014
Crónica de la ultraderrota
El atleti no podía perder de una manera normal, no podía perder con
modestia y disimulo, como suele hacerse en este mundo que glorifica a
los ganadores, No, el Atleti tenía que perder a lo grande, cagándola a
lo grande, protagonizando en la prórroga la mayor pájara que se recuerda
en la historia del fútbol. El Atleti no podía dejar de ser el Atleti.
Todo comenzó con la sombra de la permanente de la reina sobre el césped, imborrable incluso para los potentes focos del Estadio da Luz. Los portugueses, ya de por si melancólicos y saudosos, no olvidarán fácilmente la cara de amargada que tenía la reina de España. Eso debió afectar al Madrid, que en el primer tiempo parecía un combo de fadistas borrachos: no daban una. Así Casillas, que en el gol se quedó sumido en la perplejidad más absoluta, cuando todo el mundo sabe que un portero, si abandona sus palos, no se puede poner hamletiano y pensar para sus adentros aquello de "salir o no salir, that is the question". Iker se puso hamletiano y tuvo que sacar la pesada pelota de su portería. Mediada la segunda parte, Ancelotti se dio cuenta de que Xabi Alonso no jugaba y puso sobre el césped a dos creativos. Xabi Alonso veía el partido desde la grada, y a punto estuvo de derribar el estadio con sus golpes de rólex. Este chico, antes de venir al Madrid, parecía modesto e incluso moderno. Cuando llegan al club blanco se les pone cara de imperiales y les atrapa el lado oscuro. Con Marcelo e Isco sobre el campo, el Atleti empezó a escribir una de sus páginas más gloriosas. Atrapado por sus demonios familiares, recordó aquella infausta noche de 1974 contra el Bayer de Munich (llovía sí, mucho) en que le empataron en el último minuto, y decidió emular a los grandes perdedores de su historia. En aquella ocasión el jugador que les marcó fue un tal Scharzenbeck. El comentarista de TVE comentó que ese nombre era impronunciable. No, no lo es, y si te dedicas a ser comentarista de fútbol y ganas una pasta por ello, lo menos que puedes hacer es aprender a pronunciarlo. Miles de jóvenes españoles están aprendiendo alemán y no tienen trabajo. Que sustituyan al mismo tipo que dijo que el palco lo presidía el primer ministro portugués. Era el presidente de la república. A lo largo de mi vida he comprobado que para ser comentarista deportivo es necesario acreditar nivel alto de estupidez y absoluto de incompetencia.
Cuando llegó el gol del Madrid tuvimos ocasión de ver una imagen dantesca. Florentino Pérez saltó de su asiento y corrió a darle la mano al héroe de las Azores ( ese sí, de nombre impronunciable, pero por distintas razones). Luego llegó la prórroga y la gran pájara del Atleti. Daban pena. No podían correr, no podían moverse. Cualquiera hubiera podido marcarles un gol. Nunca se vio a un equipo más desvalido. Ronaldo marcó el 4º de penalti y aterrorizó al mundo mostrando sus abdominales. Ganó el imperio.
Creo que me divierto más con un sólo derechazo de Djokovic, o un triple de Sergio Rodríguez, que con toda una final de la Champions. Desde que Zidane se retiró y el Barça de Guardiola pasó a la Historia, el fútbol vuelve a ser el rollo insufrible de siempre. Salvo que juegue el Atleti y ponga en juego los elementos más delicados del alma humana. Qué manera de ganar, sí, y qué manera de vivir, y qué manera de palmar. Sofoclés hermanado con Valle-Inclán en un patio de escuela.
Todo comenzó con la sombra de la permanente de la reina sobre el césped, imborrable incluso para los potentes focos del Estadio da Luz. Los portugueses, ya de por si melancólicos y saudosos, no olvidarán fácilmente la cara de amargada que tenía la reina de España. Eso debió afectar al Madrid, que en el primer tiempo parecía un combo de fadistas borrachos: no daban una. Así Casillas, que en el gol se quedó sumido en la perplejidad más absoluta, cuando todo el mundo sabe que un portero, si abandona sus palos, no se puede poner hamletiano y pensar para sus adentros aquello de "salir o no salir, that is the question". Iker se puso hamletiano y tuvo que sacar la pesada pelota de su portería. Mediada la segunda parte, Ancelotti se dio cuenta de que Xabi Alonso no jugaba y puso sobre el césped a dos creativos. Xabi Alonso veía el partido desde la grada, y a punto estuvo de derribar el estadio con sus golpes de rólex. Este chico, antes de venir al Madrid, parecía modesto e incluso moderno. Cuando llegan al club blanco se les pone cara de imperiales y les atrapa el lado oscuro. Con Marcelo e Isco sobre el campo, el Atleti empezó a escribir una de sus páginas más gloriosas. Atrapado por sus demonios familiares, recordó aquella infausta noche de 1974 contra el Bayer de Munich (llovía sí, mucho) en que le empataron en el último minuto, y decidió emular a los grandes perdedores de su historia. En aquella ocasión el jugador que les marcó fue un tal Scharzenbeck. El comentarista de TVE comentó que ese nombre era impronunciable. No, no lo es, y si te dedicas a ser comentarista de fútbol y ganas una pasta por ello, lo menos que puedes hacer es aprender a pronunciarlo. Miles de jóvenes españoles están aprendiendo alemán y no tienen trabajo. Que sustituyan al mismo tipo que dijo que el palco lo presidía el primer ministro portugués. Era el presidente de la república. A lo largo de mi vida he comprobado que para ser comentarista deportivo es necesario acreditar nivel alto de estupidez y absoluto de incompetencia.
Cuando llegó el gol del Madrid tuvimos ocasión de ver una imagen dantesca. Florentino Pérez saltó de su asiento y corrió a darle la mano al héroe de las Azores ( ese sí, de nombre impronunciable, pero por distintas razones). Luego llegó la prórroga y la gran pájara del Atleti. Daban pena. No podían correr, no podían moverse. Cualquiera hubiera podido marcarles un gol. Nunca se vio a un equipo más desvalido. Ronaldo marcó el 4º de penalti y aterrorizó al mundo mostrando sus abdominales. Ganó el imperio.
Creo que me divierto más con un sólo derechazo de Djokovic, o un triple de Sergio Rodríguez, que con toda una final de la Champions. Desde que Zidane se retiró y el Barça de Guardiola pasó a la Historia, el fútbol vuelve a ser el rollo insufrible de siempre. Salvo que juegue el Atleti y ponga en juego los elementos más delicados del alma humana. Qué manera de ganar, sí, y qué manera de vivir, y qué manera de palmar. Sofoclés hermanado con Valle-Inclán en un patio de escuela.
miércoles, 7 de mayo de 2014
El Everest en Falcon Crest
Las empresas occidentales no aguantan más, las huelgas de sherpas les obligan a tomar esta difícil decisión: desmontar el Everest piedra a piedra desde el campo base del Khumbu, y trasladarlo, bajo las debidas condiciones de temperatura e hipoxia, a los yermos californianos. Situada entonces la base de la montaña a una altura de 30m sobre el nivel del mar, la montaña reduciría su altitud absoluta en algo más de 5000m, aunque conservaría su altura relativa y su impresionante estructura de seracs colgantes, formidables rampas, corredores de espanto y demás gangs alpinísticos. Para reproducir las condiciones de frío e hipoxia, se prevee construir una enorme cúpula de metacrilato y fibra de vidrio. Los aspirantes a escalar la montaña no notarán apenas deferencias respecto a la ubicación origninal de la montaña, salvo que en campo base se pondrá un enorme Mcdonald's con hamburguesas de yak y los sherpas serán emigrantes vietnámitas previamente entrenados. De este modo, se prevee aumentar el volumen de negocio en un 100.000% (3000 ascensiones a la semana), reducir los riesgos de la alta montaña y olvidar para siempre las posibilidad de que los trabajadores sherpas organicen huelgas o se enfanden. Suban, suban al Everest y respiren el auténtico aire de la libertad.
http://desnivel.com/expediciones/everest-las-agencias-internacionales-amenazan-con-abandonar-nepal-si-no-hay-cambios
miércoles, 16 de abril de 2014
Amor y basura de nuevo
Buscábamos
un avión perdido y encontramos una isla de mierda flotante. Eso sí que
es una metáfora de nuestra condición. Su sentido literal es aún más
tenebroso. Implica también que el único lugar al que podría escapar un
Louis Stevenson actual es una Tahití de deshechos industriales,
plásticos cancerígenos y papel higiénico insumergible.
http://www.playgroundmag.net/musica/noticias-musica/actualidad-musical/el-inmenso-vertedero-oceanico-que-destapo-el-avion-malasio
http://www.playgroundmag.net/musica/noticias-musica/actualidad-musical/el-inmenso-vertedero-oceanico-que-destapo-el-avion-malasio
La
desaparición del vuelo 370 de Malaysian Airlines ha consumido un montón
de recursos y atención mediática en el rastreo, pero sus hallazgos
científicos han...
playgroundmag.net|De PlayGround
sábado, 12 de abril de 2014
Otro poema yugoslavo
(“…las empresas que
fabrican las minas son las mismas que
venden también costosos programas de desminado
programando así sus beneficios
por partida doble…”
Jorge Riechmann)
"once brothers"
aquella tarde
no hubo baloncesto en Banja Luka
ni en Móstar
ni en Gorazde
ni en la hermosa ciudad de Sarajevo
que unos años antes había sido sede olímpica
adornada con banderas fraternales
que ondeaban en al aire suavemente
sobre la inmaculada nieve del Trevebiç
La villa olímpica era tumultuosa entonces como una fiesta de niños
Y la ciudad alegre como una boda de naciones
Así era, en 1984, en el invierno,
poco antes de la llegada de la guerra
Aquel niño, como tantos otros,
soñaba el baloncesto como vida,
Como un reino de canciones,
Como una epifanía multiplicada por la grada,
Y se aplicaba en aprender todos los trucos
Las fintas, los amagos,
La manera decisiva de esquivar en el aire manotazos adversarios
Corpachones de pivots superfuertes
De sostenerse y volar por un instante en el aire.
Como muchos compatriotas
Iba a ser tan alto como elástico
Estaba escrito
Una mezcla explosiva de talento y genes
Y sí, era orgullosamente aplicado
Y en el colegio destacaba por su juego bullicioso,
como antes lo habían hecho
Mirza, o Drazen o el largo Vlade,
Campeones de Europa y del mundo,
Campeones de los descampados del este.
Pero aquel día no hubo baloncesto en Banja Luka,
Ni en Mostar, ni en Gorazde.
En Sarajevo se había inaugurado un nuevo sport,
O quizás el más antiguo de todos.
Un deporte que costaba la vida
Un deporte que la quitaba
Un deporte que la manchaba.
Pero también había medallas:
Se las daban a los de mejor puntería.
Así en Srebrenica
Los compañeros de colegio de repente ya no estaban
O no eran amigos
Sino serbios, bosnios, croatas
Ya no eran amigos
A él no le mataron porque era crío todavía
Su padre y su hermano corrieron otra suerte
Su hermana fue violada
Y vio la casa arder
y la pista del básket cubrirse de ataúdes.
Sobrevivió a la guerra
Pero una mina antipersona le destrozó las piernas
Había sido fabricada en España, por ejemplo
Así era.
Sólo algunos responsables fueron juzgados.
Y La nieve ya no es blanca en la cumbre del Trebeviç
fabrican las minas son las mismas que
venden también costosos programas de desminado
programando así sus beneficios
por partida doble…”
Jorge Riechmann)
"once brothers"
aquella tarde
no hubo baloncesto en Banja Luka
ni en Móstar
ni en Gorazde
ni en la hermosa ciudad de Sarajevo
que unos años antes había sido sede olímpica
adornada con banderas fraternales
que ondeaban en al aire suavemente
sobre la inmaculada nieve del Trevebiç
La villa olímpica era tumultuosa entonces como una fiesta de niños
Y la ciudad alegre como una boda de naciones
Así era, en 1984, en el invierno,
poco antes de la llegada de la guerra
Aquel niño, como tantos otros,
soñaba el baloncesto como vida,
Como un reino de canciones,
Como una epifanía multiplicada por la grada,
Y se aplicaba en aprender todos los trucos
Las fintas, los amagos,
La manera decisiva de esquivar en el aire manotazos adversarios
Corpachones de pivots superfuertes
De sostenerse y volar por un instante en el aire.
Como muchos compatriotas
Iba a ser tan alto como elástico
Estaba escrito
Una mezcla explosiva de talento y genes
Y sí, era orgullosamente aplicado
Y en el colegio destacaba por su juego bullicioso,
como antes lo habían hecho
Mirza, o Drazen o el largo Vlade,
Campeones de Europa y del mundo,
Campeones de los descampados del este.
Pero aquel día no hubo baloncesto en Banja Luka,
Ni en Mostar, ni en Gorazde.
En Sarajevo se había inaugurado un nuevo sport,
O quizás el más antiguo de todos.
Un deporte que costaba la vida
Un deporte que la quitaba
Un deporte que la manchaba.
Pero también había medallas:
Se las daban a los de mejor puntería.
Así en Srebrenica
Los compañeros de colegio de repente ya no estaban
O no eran amigos
Sino serbios, bosnios, croatas
Ya no eran amigos
A él no le mataron porque era crío todavía
Su padre y su hermano corrieron otra suerte
Su hermana fue violada
Y vio la casa arder
y la pista del básket cubrirse de ataúdes.
Sobrevivió a la guerra
Pero una mina antipersona le destrozó las piernas
Había sido fabricada en España, por ejemplo
Así era.
Sólo algunos responsables fueron juzgados.
Y La nieve ya no es blanca en la cumbre del Trebeviç
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